En calma.

Haced, en tu infinita bondad, que jamás podamos volver el conocimiento contra nosotros mismos.
"Ten piedad de los que sienten piedad de sí mismos y se hallan buenos y tratados con injusticia por la vida, porque no merecían las cosas que les sucedieron, pues estos jamás van a conseguir entablar el Buen Combate, y ten piedad de los que son crueles consigo mismos, y sólo ven la maldad en sus propios actos, sientiéndose culpables por las injusticias del mundo. Porque éstos no conocen Tu ley que dice: "Hasta los pelos de tu cabeza están contados".
" Ten piedad de los que mandan y sirven muchas horas de trabajo a cambio de un domingo donde todo está cerrado y no existe lugar a donde ir. Ten piedad de los que santifican su obra y van más allá de su propia locura y acaban endeudados o clavados en la cruz por sus propios hermanos. Porque éstos no conocieron Tu ley que dice "Sé prudente como las serpientes y simple como las palomas".
Ten piedad, porque el hombre puede vencer al mundo pero nunca afrontar el Buen Combate consigo mismo. Y ten piedad de los que vencieron el Buen Combate consigo mismo y ahora están por las esquinas y bares de la vida, porque no consiguieron vencer al mundo. Porque éstos no conocieron Tu ley que dice: " Quien observa mis palabras tiene que edificarse en la roca".
Ten piedad de los que tienen miedo de tomar el pincel, la pluma, el instrumento, la herramienta porque creen que otros ya lo hicieron mejor que ellos y no se creen dignos de entrar en la Mansión portentosa de las Artes". Pero ten piedad de los que tomaron el pincel, la pluma, el instrumento, la herramienta y transformaron la Inspiración en una mezquina forma de sentirse superiores a los otros.¨Éstos no conocieron Tu ley que dice. " Nada está oculto sino para ser manifestado, y nada se hace escondido sino para ser revelado".
"Ten piedad de los que comen y beben, se hartan, mas son infelices en su abundancia. Pero ten piedad, también, de los que ayunan, censuran, prohíben y se sienten santos y van a predicar Tu nombre en las Plazas. Porque éstos no conocieron Tu ley que dice: "Si declaro a favor de mí mismo, mi testimonio no es verdadero."
" Ten piedad de los que temen a la muerte y desconocen los muchos reinos que recorrieron y las muchas muertes que ya murieron, y son infelices porque piensan que todo acabará un día. Pero ten piedad de los que ya conocieron muchas muertes y hoy se juzgan inmortales, porque desconocieron Tu ley que dice: "Quien no nazca nuevamente, no podrá ver el Reino de Dios".
"Ten piedad por los que se esclavizan por el lazo de seda del Amor, y se juzgan dueños de alguien, y sienten celos y se matan con veneno y se torturan porque no consiguen ver que el Amor cambia como el viento y como todas las cosas. Pero ten piedad de los que murieron de miedo de amar y rechazaron el amor en nombre de un Amor mayor que no conocen, porque no conocen Tu ley que dice: "Quien beba de esta agua nunca más volverá a sentir Sed".
" Ten piedad de los que reducen el Cosmos a una explicación, Dios a una poción mágica, y el hombre a un ser con necesidades básicas que deben ser satisfechas, porque estos nunca van a oír la música de las esferas. Pero ten piedad de los que poseen una fe ciega, y en los laboratorios transforman mercurio en oro y están cercados de libros sobre los secretos del Tarot y el poder de las pirámides. Porque estos no conocieron Tu ley que dice: " Es de los niños el reino de los Cielos".
"Ten piedad de los que no ven a nadie, sino a sí mismos, y para quienes los otros son un escenario difuso y distante cuando pasas por las calles en sus limusinas, y se encierran en sus oficinas con aire acondicionado en el último piso y sufren en silencio la soledad del poder. Pero ten piedad, también, de los que abrieron mano a todo y son caritativos e intentan vencer el mal apenas con amor, porque éstos desconocen Tu ley que dice. "Quien no tiene espada, que venda su capa y compre una."
"Ten piedad, Señor, de nosotros que buscamos y osamos empuñar la espada que prometiste y que somos un pueblo santo y pecador esparcido por la tierra, porque no nos reconocemos y muchas pensamos que estamos vestidos cuando en realidad estamos desnudos, pensamos que hemos cometido un crimen y en verdad hemos salvado a alguien. No os olvideís en vuestra piedad de todos nosotros que empuñamos la espada con la mano de unángel y la mano de un demonio afirmadas en el mismo puño. Porque estamos en este mundo, continuamos en el mundo y te necesitamos. Necesitamos siempre Tu ley que dice: "Cuando os mandé sin bolsa, sin alforjas y sin sandalias, nada os faltó."

"El Peregrino" Paulo Coelho.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Antevasin.